—Santa Marina

Un destino único en un entorno natural inigualable

Santa Marina es un lugar discreto, sencillo y familiar al que pertenecer, donde la palabra habitar tendrá otro significado. Un refugio natural que nos acoge para sentir la más pura esencia de Cantabria. Más que una propuesta residencial, es un conjunto de espacios singulares que se integran en un entorno incomparable.

Tras más de 30 años de trayectoria exitosa en el sector inmobiliario, Grupo Civisa nos presenta su proyecto más querido y personal con el fin de crear una marca destino que responda a un estilo de vida donde la familia y la naturaleza sean los protagonistas. Una marca alejada del turismo masificado y la superficialidad del lujo.

Un lugar para saborear, habitar y amar Cantabria

Familia y naturaleza, dos palabras que tuvimos presentes desde el principio para crear un concepto que diera vida a un lugar de ensueño. Santa Marina es un recuerdo de todas esas cosas que, por muy sencillas que sean, te producen una felicidad infinita. 

Porque frente a destinos abarrotados donde tienes que madrugar para poder ir a la playa, el calor no te deja descansar o la arquitectura ha invadido el entorno, nosotros proponemos “Volver a lo natural”. Y lo natural significa sentir la paz de la naturaleza, caminar descalzo por la playa, estar con la familia alrededor de una mesa repleta de sabores de calidad y vivir experiencias inolvidables.

Volver a lo natural es gastar tu tiempo en aquello que realmente amas.

Es reencontrarnos con lo que más queremos y disfrutar de rincones mágicos en la naturaleza, donde aún podemos sentir esa esencia de una vida sencilla y auténtica.

Un paisaje donde el tiempo se detiene

Siguiendo nuestra estrategia de poner en valor lo natural, hemos creado una identidad visual con elementos que representan la historia de Santa Marina. La perfecta combinación entre tradición y modernidad que sigue manteniendo la esencia del entorno, pero rompe con los demás proyectos de la zona.

El logo, grande, en mayúscula y con mucho contraste, se mimetiza con el espacio y le aporta un estilo discreto y elegante. Los colores te trasladan a paisajes concretos, el verde procedente de la fusión de las montañas y el mar, y el ocre que simboliza la toda esa parte artesanal, la madera, los materiales…

Un sistema visual versátil que juega con las líneas de nivel del terreno para hacer que cada elemento sea único. Representan la identidad de Santa Marina, su huella y la belleza de todo el espacio. Un elemento que transmite esas imperfecciones que le dan a la vida un encanto especial.